Trabajar en vacaciones no es productivo

En estos días navideños, son muchas las personas que aprovechan para hacer unas vacaciones, desconcectar y estar con la familia. Otros, en cambio se limitan a trabajar en vacaciones como si fuera el resto del año. Si eres de los del segundo grupo, tal vez seas un adicto al trabajo y la actitud de no descansar y desconectar no te ayuda en absoluto a ser más productivo.

En el diario económico expansion.com  publicaban el pasado 26 de diciembre un interesante artículo sobre este tema, y que puedes consultar aquí. Si se está de vacaciones debemos tener la capacidad de no leer el correo electrónico, no atender llamadas de trabajo y conseguir no pensar en el trabajo, aunque sabemos que muchas veces es difícil. Pero son muchas las personas que no consiguen hacerlo y continúan trabajando en sus proyectos incluso en Navidades, creyendo ser mejores profesionales que los otros y más implicados, pero en realidad son personas que no saben organizarse, ordenar su tiempo y disfrutar de su vida personal.

Como se comenta en el artículo de expansion.com  existen empleados que deciden quedarse sin vacaciones por su trabajo. “El perfil suele ser el de aquel profesional con alto grado de responsabilidad que entiende que hay que estar al pie del cañón en determinados momentos, y que no suele ser muy organizado, por lo que aplaza sus días de descanso hasta que ve que ya no hay tiempo para tomárselos”, describe Paco Muro, presidente de Otto Walter.

“Suelen ser personas neuróticas con problemas de carácter social o de afectividad, que se encierran en su trabajo para sublimar su patología. Lo curioso es que estos trabajadores suelen negar el problema, lo que pone de manifiesto una distorsión en la apreciación de la realidad, a menudo por el consenso social que ve bien el trabajo intenso“, opina  José Manuel Casado, socio fundador de 2C Consulting.

También puede darse esta obsesión “laboral en entornos muy competitivos e individualistas; en personas cuyas vidas giran alrededor del trabajo; en los que van de mártires y dicen que lo dan todo por la empresa; y en los que temen perder su puesto”, indica Montse Ventosa, fundadora de Truthmark.

Los motivos que llevan a un trabajador a renunciar a sus vacaciones pueden ser variados: un aumento de sueldo, una promoción interna en la empresa, mejorar su imagen de cara asus jefes o simplemente por ser una persona extremadamente responsable que no confía en su equipo o en su propio trabajo. Los distintos expertos tienen opiniones contrarias en este aspecto, pero todos coinciden en que trabbajar más horas de las que tocan no puede ser una garantía de conservar o mejorar el puesto de trabajo.

Este tipo de personas que no les importa trabajar en vacaciones tampoco son considerados imprescindibles por los buenos líderes, porque “suelen ser personas que entorpecen el ritmo del trabajo de los demás, ya que únicamente piensan en sus tareas y no en las de los compañeros, y son incapaces de trabajar en equipo”, señala José Manuel Casado. En el fondo, lo que debe hacer un buen jefe es fomentar el rendimiento, el trabajo al día y bien hecho, y los buenos resultados. No es cuestión de estar más horas que nadie en la empresa. Se trata de trabajar bien y estar a la altura de lo que se espera de uno.Está claro que cada uno es libre de tomarse las vacaciones cuando quiera, y que cada uno invierte sus vacaciones como mejor prefiere: descansando, divirtiéndose, en familia o adelantando trabajo acumunlado. Pero lo que no podemos olvidar es que el cerebro para rendir a pleno rendimiento y hacernos más efectivos tambien necesita distraraerse y alternar sus tareas. Por lo que no por trabajar más, se rinde más. También, somos conscientes de que hay ocasiones en las que no queda más remedio que trabajar hasta las tantas, fines de semana e incluso sacrificar las vacaciones, pero esas ocasiones no deben ser NUNCA habituales y cuando se den deben estar más que justificadas.

Desde Unicentro te deseamos unos días entrañables esta Navidad, tanto si has de trabajar en vacaciones o si has podido desconectar al menos durante unos días. Por mucho que te guste tu trabajo, te recomendamos que apuestes por el sentido común y descanses en la medida de tus posibilidades. Verás como en el 2015 te sentirás mejor y el cansancio acumulado no te llevará por el camino de la amargura.  Nosotros te estaremos esperando en el corazón financiero de Madrid, en tu centro de negocios amigo con despachos y oficinas asequibles equipadas con la última tecnología, salas de reuniones y aulas, domiciliación de sociedades u oficinas virtuales. Ahora descnasa todo lo que puedas y te esperamos en el 2015 con las pilas cargadas.